Se han escrito
páginas y páginas sobre las vicisitudes del rodaje de este film que se ha
convertido con el tiempo en un moderno clásico de culto. Que si los
protagonistas se odiaban en la vida real, que si el director rodó escenas de
alto voltaje que al final tuvo que eliminar, que si Kim Basinger se sentía
constantemente humillada…. Todo es pura rumorología. La verdad es que “Nueve
semanas y media” es un bonito cuento de hadas (comparado con otros bodrios que
se han rodado después y que nos han vendido como el no va más del cine erótico)
rodado por un buen director que venía de la publicidad y con un elenco de
actores y actrices más que solventes que aportan su carisma a los personajes.
El guion está
basado en la novela homónima (y supuestamente autobiográfica) publicada en 1978
por Elizabeth McNeill (pseudónimo de Ingebord Day), en la que narraba la
relación sentimental y sado masoquista entre John y Elizabeth (Mickey Rourke y
Kim Basinger). Así, la película traslada la acción a mediados de los 80 en
pleno Manhattan, donde Elizabeth es una mujer divorciada que trabaja en una
galería de arte y John un misterioso broker de Wall Street.
Realmente, el
guion es muy simple. Estas dos personas se conocen por casualidad e inician una
relación con un gran componente sexual en la que John se convierte en el
dominador y Elizabeth en la sumisa. Eso es, básicamente, “Nueve semanas y media”.
Sin embargo, la dirección de Adrian Lyne (autor de otros iconos
cinematográficos como “Atracción fatal”, “Flashdance” o “Una proposición
indecente”. Y no hay que olvidar que su primera película fue “Zorras”, en 1980,
con Jodie Foster a la cabeza), y la atractiva fotografía de Peter Biziou
convirtieron a la película en un magnífico videoclip en el que resaltan la
belleza de sus dos protagonistas y, por supuesto, la comercial banda sonora en
la que reina la (escuchada hasta la saciedad) “You can live your heat on” de
Joe Cocker, responsable de las futuras (y actuales) escenas picantes de todo
striptease que se precie en despedidas de soltero y demás.
A pesar de
todo esto, “Nueve semanas y media” se estrenó en Estados Unidos en 1986… y
supuso un estrepitoso fracaso. Hasta que se editó en formato VHS y fue entonces
cuando se convirtió en un boom en los vídeo clubs, sobre todo en Italia y España.
Concretamente en éste último, Kim Basinger se transformó de la noche en una
estrella, el auténtico mito sexual de los 80 con su mirada inocente y sus
carnosos labios. Fue tal el impacto popular de la película que la actriz llegó
a protagonizar campañas publicitarias, como las de El Corte Inglés, las medias
Golden Lady y, ya en los años 90, el mítico anuncio de Freixenet.
El paso del
tiempo (recientemente ha celebrado su trigésimo aniversario) ha provocado la
revisión de la película y ha permitido disfrutar de la naturalidad y veracidad
de las interpretaciones de Mickey Rourke y Kim Basinger y también del efecto de
los estragos el tiempo unidos a la cirugía estética. Pero eso ya es otra
historia.

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